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El árbol como puerta a otra dimensión

    El árbol como puerta a otra dimensión nos revela la esencia misma de la existencia. En este artículo te explico algo del significado de mi obra contemporánea.

    Los árboles son seres maravillosos, conectados con la tierra desde lo más profundo de sus raíces y, a su vez, con el cielo a través de sus ramas que se elevan poco a poco con el paso del tiempo.

    Entre todos los seres vivos, el árbol es el que más me inspira como testigo silencioso de la conexión entre lo tangible y lo intangible. Algunos árboles son puertas que revelan la esencia misma de la existencia, y ello lo consiguen a través de sus raíces, su tronco, sus ramas y sus hojas. También a través de sus ciclos y desde su silenciosa y pausada vida.

    En mi obra, busco capturar la esencia del árbol en toda su plenitud.

    Los árboles son seres maravillosos; sus raíces se entrelazan con la tierra, pero sus ramas alcanzan el cielo, manifestando la conexión sagrada entre lo terrenal y lo divino.

    Las raíces, profundamente entrelazadas con la tierra, se erigen como la metáfora viva de la conexión del árbol con lo terrenal. En este contexto, el rojo se convierte en el color de su expresión, manifestando la vitalidad y la fuerza que se anclan en lo más profundo del suelo.

    La robustez del tronco se revela como un testimonio de la resistencia del árbol frente a las vicisitudes de su existencia. Cada nudo y golpe en su contorno cuenta la historia de su lucha silenciosa, ofreciendo al observador la oportunidad de contemplar la tenacidad que lo define. Sin embargo, la verdadera puerta hacia su esencia se encuentra en su interior, donde se guarda un diario elaborado con el paso del tiempo. Este diario alberga historias secretas del bosque, de su especie, de su vida, de su entorno y de su ecosistema.

    Mia Remi. Árbol de los 7 ojos
    El árbol como puerta a otra dimensión

    Es por esta razón que el tronco se expresa con tonalidades terrosas, como tierras sombra y sienas, reflejando la conexión con la naturaleza circundante. En contraste, su interior se tiñe de rosado, la amalgama del rojo y del blanco, revelando la delicada complejidad y la vida interior que yace más allá de la apariencia exterior.

    Las ramas, como extensiones delicadas del tronco, dan vida a las hojas y al fenómeno del «komorebi». La delicada transparencia de las hojas, bañadas por la luz del sol, se convierte en un instante trascendental. Aquí, el brillo adquiere significado, y los colores puros que se despliegan hasta llegar al blanco revelan una riqueza comunicativa vital.

    Mia Remi. Obra
    El árbol como puerta a otra dimensión

    Toda la obra se realiza sobre lámina de aluminio, esto permite un color plateado de fondo como elemento simbólico.

    El color plateado, que refleja la luz circundante, permite al espectador sumergirse dentro de la obra y la obra entrar en el mundo del espectador, permitiendo que el dibujo “observe” como lo hace un espejo, guardando secretos históricos, de la misma manera que los árboles guardan en su tronco las historias pasadas.

    Mia Remi.

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